Carlos Zanón - Fauna Zanón: Un perro llamado Verdad
La Vanguardia - 19.03.2019
Un perro llamado Verdad

De niño, nos dieron un cachorro. Antes, los perros no se compraban sino que te los daban. En contrapartida casi todos estaban todos locos y nunca aprendían modales. El cachorro en cuestión era hembra, tenía los ojos tristes, pelo negro salvo en el pecho, donde lucía una mota grande y blanca. Si hubiera resultado macho, la hubiéramos llamado Sultán. Sí, uno de aquellos nombres. Alguien señaló lo de los ojos tristes y mi prima Rocío, fanática de Serrat, la bautizó como Verdad, por aquello de “no es triste la verdad sino que no tiene remedio”. Podíamos haberla llamado de cualquier manera menos extraña pero el resultado fue que tuve una perra sin raza ni remedio llamada Verdad por lo que podías escuchar a mi yaya cual bolero: “ Verdad me vas a volver loca”. Tiempos aquéllos de abuelas duchas en prosopopeyas y perros sin raza ni valor añadido.