Carlos Zanón - Fauna Zanón: Toques en presentación
La Vanguardia - 03.09.2017
Toques en presentación

En una de esas cuitas trascendentales que uno se planteaba de niño tipo “¿en una pelea a muerte quién ganaría, Capitán América o Thor?” uno podía llegar a conclusiones. Por ejemplo: yo, a los siete años renuncié a ganar Tour, Giro y Vuelta a España porque, aunque sabía ir en bici no había aprendido a hacerlo sin las dos manos. En un proceso mental estúpido a la vez que impecable, mi yo infantil pensó que si, en el momento de ir a ganar el Tourmalet, al llegar a la línea de meta, no podía alzar los dos brazos sin abrirme la cabeza, era mejor renunciar ya mismo al bochorno. Nunca pensé que se podía ganar el Tourmalet sin levantar los brazos. O que es imposible que uno sea ciclista profesional sin saber algo tan sencillo como ir sin dos manos. Era un yo niño en un mundo sencillo lleno de reglas, leyes y zapatillas voladoras. Mi abuelo, para tranquilizarme, me decía que hubo un ciclista de su época, Bahamontes, que no necesitaba a nadie para escalar, pero a la hora de las bajadas a toda velocidad, esperaba al pelotón porque le daba miedo.