Carlos Zanón - Fauna Zanón: Tatúate como tu abuelo
La Vanguardia - 06.09.2017
Tatúate como tu abuelo

Quise tatuarme y acabé con una receta de prozac entre los dientes. Mi error fue querer tatuarme cosas que me importaran. Un amor, un club de fútbol, una patria o la cara de mi madre. En media hora supe que nada me importaba mucho y que mi vida era un abismo emocional. Me hubiera conformado con una frase, un lema, una luz a la que seguir en mis momentos de oscuridad. Sopesé la posibilidad de tatuarme el nombre de mi hijo, pero después de veinte años uno ya no tiene un hijo sino un Retrato de Dorian Gray a las siete de la mañana acercándose por el pasillo. Llevaba tiempo rondándome lo de tatuarme, pero me decidí un día que estaba tomando un quinto con Amat. Hablábamos de nuestras cosas cuando se disculpó y se fue a hablar con un tipo bien parecido en medio de la plaza. Se miraban a los ojos al decirse cosas que sólo ellos entendían. Amat jamás había empleado ese tono, esa gesticulación, conmigo.