Carlos Zanón - Fauna Zanón: Sharon Van Etten, La chica a la que no supiste amar
Ruta 66 - 04.07.2019
Sharon Van Etten, La chica a la que no supiste amar

Tarifa

En el Bang Bang, esta noche, hay una tipa flacucha en el escenario. Parece vestir con ropa del baúl de su bisabuela. Lleva un vestido que no querrías ni de cortina de apartamento de verano y, de remate, bajo los faldones, un pantalón. Colgada del cuello una Fender en vez de un rifle. Siendo niña esa chica seguro que lloró el día que Kurt Cobain se saltó los sesos. Apuesto que no salió de su habitación en todo el día, ni fue a clase ni bajó a cenar. Escuchó cientos de veces «Come as You Are» y «About a Girl». La chica rasga las cuerdas y se hace el silencio en la concurrencia del Bang Bang. Su banda la compone otra mujer a los teclados que la acompañará en los coros, un batería y un bajista, hombres los dos: camisas a cuadros, sanotes, elementos nada intimidantes. Falta otro guitarra. Generalmente hay un guitarra solista. Quién sabe qué ha pasado con él ni dónde estará. No es fácil llegar hasta Twin Peaks. Tampoco salir.

La guitarra suena, ella sola, acordes en tonalidad mayor: los músicos a la espera. La canción, «Tarifa», parece compuesta desde lo añorado, en una habitación de hotel o mejor aún en una alquilada por meses, rodeada por la nieve. Una habitación que no es sino la prueba de una mala decisión: seguir hasta ese agujero a un tipo solo porque estabas enamorada y creías que estando cerca de él, podrías conseguir que no dejara de amarte. Y compusiste algo así al recordar aquella vez que estuviste en Tarifa.