Carlos Zanón - Fauna Zanón: Príncipe valiente
La Vanguardia - 27.09.2016
Príncipe valiente

Me telefonearon para decirme que tenía una carta del Ayuntamiento. No parecía una multa de tráfico. Suelo respetar las normas pero cuando las infrinjo me parece una indignidad pagarlas o recurrirlas. Creo que hay que asumir la culpa con gallardía. Nada de rebajas por pronto pago. La pena a pulso: embargo con intereses. En algún momento de la vida uno ha de decidir si quiere ser Barry Lyndon o Rita Barberà. Cuando era un joven salvaje y llevaba el coche paterno me creía un forajido porque nunca me pillaba la Urbana. Luego me enteré que las multas las pagaba mi padre. Esas cosas, quieras o no, afectan a la autoestima de cualquiera. La segunda opción era más peliaguda. Al trasluz di indicaciones para que comprobaran si aparecían palabras como Bukowski, Comisaría Verneda o Poema. No fue el caso.