Carlos Zanón - Fauna Zanón: Plan de fuga
La Vanguardia - 25.06.2020
Plan de fuga

Sin plan de fuga la vida es algo miserable. Tener un plan, urdirlo, tramarlo aunque esté condenado al fracaso. Acariciarlo, dibujarlo en servilletas, imaginarlo cuando te quedas callado. Pasan los años y, quizá, nunca lo pongas en práctica, pero eso no desmerece en absoluto un formidable plan de fuga. Y es que una vida sin plan de fuga no vale la pena ser vivida. No tener plan te impide no poder imaginar que te escapas de la decencia, la culpa o la desesperanza. Fugarte de tu hogar, de tu barrio, de tu nombre y de tu lengua. Los peores días del confinamiento eran aquellos en los que no podías fugarte de ningún sitio porque todo era cárcel. Y los aplausos a las ocho te recordaban que no podías escapar de la tribu, la certeza de que el mundo, fueras a donde fueras, solo sería la misma gente aplaudiendo en balcones: carceleros, presos asustados, condenados a muerte.