Carlos Zanón - Fauna Zanón: Pasión por las tanganas
La Vanguardia - 07.01.2018
Pasión por las tanganas

Adoro las tanganas. Algunas de ellas, al menos. Mi tangana ideal es una suerte de alboroto, escándalo o pelea, entre jugadores en un partido de fútbol, por un lance del juego. Hay tanganas en otras disciplinas, pero no dejan de ser deformaciones de la Tangana Original. La tangana ha de ser callejera, tumultuosa y desordenada, realizada de modo improvisado por gente vulgar sin más aptitudes que correr, chutar con cierto sentido de la orientación e ir al impacto y al hueco. Una tangana de hockey hielo o baloncesto no dejan de ser pertrechadas por entes extraños, en el sentido de que tú no bajabas a la calle con un traje de samurái Periodo Edo para jugar con tus amigos. En el caso del baloncesto, en mi infancia, los jugadores eran gente bonachona –si eres alto para qué te vas a enfadar– con estudios, que se calentaba poco en un juego con reglas observables –líneas en el suelo, aros, tiros libres–. Las tanganas que me gustan siempre son entre jugadores de Primera División. No me gusta ver a los chavales pelear ni tampoco las tanganas en Sudamérica donde se empieza protestando un gol con la mano y acabas invocando a Simón Bolívar....