Carlos Zanón - Fauna Zanón: ‘One, two, three, fouaw!’
La Vanguardia - 27.12.2017
‘One, two, three, fouaw!’

Cierre los ojos. Piense en una canción pop. Su favorita, la más pegadiza. La primera que escuchó, la que no nunca soportó. ¿La tiene ya? Bien, esa voz que oye en su cabeza es la de Paul McCartney. Puede que sea el propio McCartney o cualquiera de los cientos de cantantes en ese tono que desde 1962 han grabado discos en el planeta Tierra pero es McCartney quien resuena dentro. Alguien bautizó de forma acertada a los Beatles como el romance del siglo XX. Un romance basado en un talento excepcional, carisma y sentido de la oportunidad. Así como trabajo, ambición y entusiasmo estajanovista. Si la felicidad es una crisis –sucede de repente, es instantánea, y te da la vuelta como un calcetín– la voz de McCartney personifica a la perfección ese momento telele. El empuje alegre y grotesco beatle era y es imparable. Arrogante, sofisticado desde lo popular y jamás sectario. En el 62, cuando la mayoría de combos hacían versiones de oldies ellos acribillan su disco de debut – Please please m–, con temas propios. Y tienen la desfachatez de abrir ese disco con Paul y su particular one, two, three, fouaw!, algo así como hazte un lado que sé quien está en tu cuarto y me prefiere a mí. ¿La canción? I saw standing there. Como lo cierran, también es de no poder creérselo: una versión de Twist and shout con un Lennon ante una semana sin voz.