Carlos Zanón - Fauna Zanón: Olvidémonos, por favor
La Vanguardia - 11.09.2018
Olvidémonos, por favor

Hubo un tiempo en que sucedían cosas en un momento y nunca más regresaban. Llegabas tarde a tu cita ante el televisor y te perdías el concierto o videoclip, el capítulo, el reportaje o lo que fuere. Irremediablemente. En el dial de la radio sucedía lo mismo. Eso hacía que las cosas tuvieran el valor del instante que elegías entre otros. Dejabas de hacer –ver, escuchar, esperar o estar– muchas cosas en detrimento de una, la que habías elegido. Las películas y los discos salían cuando estaban hechos, las actuaciones eran seleccionadas como libros que leer y las personas, algunas al menos, aparecían en tu vida y desaparecían para siempre. No había maneras de rastrearlas ni de convocar cenas o fiestas de sorpresa por los cuarenta, cincuenta, cien años de nadie. Hubo un tiempo, en definitiva, en que era posible olvidar. Y si olvidabas, dejabas atrás y quizá podías ir hacía algún lado. Avanzar no como repetir ni rememorar ni tratar de recrear sino marchar hacia lo desconocido, incluso en la ignorancia de uno. Cualquier iniciativa artística actual, por ejemplo, parece que ha de evocarnos algo placentero y conocido aun a veces sin haber sido vivido en primera persona.