Carlos Zanón - Fauna Zanón: Mi propio capataz
La Vanguardia - 01.03.2017
Mi propio capataz

Soy mi propio capataz, mi propio guardián del campo de trabajo. Yo me impongo mis horarios, me exijo resultados, me castigo y tramo secretas revoluciones que son abortadas a primera hora de la mañana siguiente. En el mapa de Foucault, el Monopoly de su ciudad estaba repleto de centros de disciplina: cárceles, hospitales, iglesias, cuarteles, manicomios, escuelas o fábricas. Hoy les hemos cambiado el nombre, los hemos camuflado o escondido bajo la alfombra de lo políticamente correcto. Soy mi propio jefe y no puedo negociar con ninguna autoridad las condiciones de mi explotación. Con total libertad he elegido el trato que me doy. Es ésta una sociedad de rendimiento y no tengo dios ni amo: puedo conseguir lo que quiera si me esfuerzo lo suficiente y algo más.