Carlos Zanón - Fauna Zanón: Mi padre, el marine
La Vanguardia - 06.08.2020
Mi padre, el marine

Mi padre fue marine. Lo demuestra el hecho de que su idea de ir a la playa fuera semejante a la empleada por los aliados en el día D. Idéntico horario, por ejemplo. Salíamos de madrugada y tomábamos posiciones en Castelldefels a eso de las siete de la mañana. Por supuesto ni rastro de nidos de ametralladoras enemigas. Desplegábamos las toallas solos o casi solos en la arena. Recuerdo haber visto alguna otra familia marine. Imagino que para no levantar sospechas nunca nos saludábamos. Otro dato sospechoso: dónde aparcábamos. Podíamos dejar el coche en línea recta a nuestra ubicación en la playa pero eso nos hubiera convertido en blanco fácil para la aviación enemiga. Mi padre siempre elegía un lugar alejado y oculto, tipo bosque Castelldefels primeros 80: arbusto tenaz, preservativos usados, cristales rotos y mosquitos Tony Manero. Mi progenitor calculaba el aparcamiento en función de una tabla de algoritmos que solo él conocía con el objeto de que el sol no castigara en exceso al vehículo. Pero de modo inexorable, el siempre temible ejército nazi cambiaba el sol de coordenadas y cuando regresábamos, el vehículo se hallaba en ignición.