Carlos Zanón - Fauna Zanón: Mendoza Club Band
El País - Babelia - 06.05.2019
Mendoza Club Band

Un ladrón genial como Godard dijo aquello que no importa de dónde saques esto o aquello sino lo que importa es donde lo coloques luego. En esos términos… ¿tiene sentido sacar algo para colocarlo en un sitio idéntico? Para Alba Carballal (Lugo,1992) y los lectores y críticos que han disfrutado de Tres maneras de inducir un coma, sí. Carballal pretende y consigue sonar como un original de hace 40 años, un Mendoza de 1982. No solo en el estilo sino también en la comicidad. Porque esta novela no va de robos, apropiaciones, puestas a punto o regurgitaciones sino de, lisa y llanamente, de Banda Tributo, Mendoza Club Band.

Para que no haya dudas al respecto, en este libro hay una cita laudatoria del propio Eduardo Mendoza. Uno de los protagonistas se llama Eduardo Mendoza e incluso, en algún momento, está leyendo Sin noticias de Gurb. El tono, el ritmo narrativo, el argumento enrevesado, las perplejidades que acechan al protagonista —pícaro detective esta vez, con nombre: Fede—, los diálogos interiores, todo es partitura, modos y manieras Mendoza, fiesta de disfraces, festín Mendoza. Como si fuera la mítica tercera novela de la que se decía que Eduardo Mendoza (el verdadero) había destruido después de El misterio de la cripta embrujada y El laberinto de las aceitunas en una especie de rebelión a su propio ciclostil. Luego, Mendoza se marcó su Everest con La ciudad de los prodigios y hasta un casi involuntario gol de final de Champions con Gurb.