Carlos Zanón - Fauna Zanón: ‘Las niñas’
La Vanguardia - 25.09.2020
‘Las niñas’

Al despertar, Twitter seguía allí. Y, al encender el móvil, los wat­saps y los correos entrantes y gente preguntando si estás bien y a qué hora se puede, y si no, la dirección del restaurante y nuevas inquinas viejas y preguntas y bloqueos y peticiones de gente desconocida. Esto no es estar solo, sino algo mucho peor: es tener la casa llena de gente, alguna de las cuales se llama como otra gente que un día frecuentaste pero que ya no es aquella gente. Gente que no tiene otra casa que no sea tu cabeza, gente que no para de hablar y chillar y exigirte que sepas reír, enfadarte o insultar de cualquier cosa.

Y sí, al despertar, Twitter seguía allí, pero la noche anterior Las niñas te salvaron. Acudiste a un cine de tu ciudad, mantuviste la distancia de seguridad que no sabes mantener fuera, se cerraron las luces y una mujer, Pilar Palomero, en su primera película, Las niñas , va y te salva y te dice que la Vida era y es esa Verdad sin bandos, esa Verdad de estruendo silencioso, hermosa por pequeña y tuya, solo tuya, sin que los demás sepan y opinen.