Carlos Zanón - Fauna Zanón: Geppetto y las cien mil camisas
La Vanguardia - 20.03.2018
Geppetto y las cien mil camisas

Algunas mentiras merecen respeto. No todas. Las mezquinas o estúpidas, las que no sirven para salvar nada, esas no se merecen respeto alguno. Tampoco las de amor cobarde –esas son sólo tinta de calamar– o la estrella de la actual temporada: verdades que uno sabe mentiras, pero que son útiles para un objetivo inconfesable. Uno nunca olvida lo amarga que es la cena recalentada de tu propia propaganda. Las mentiras que merecen ­respeto son las que ansían la belleza, aquellas que saltan la molicie sin miedo al desenmascaramiento o la delación.

Hace unas semanas, conocí en Tomelloso a un ramillete de excelentes profesores de instituto. Uno de ellos, Pedro, en un momento dado, explicó que su padre sembró su infancia de historias, mentiras y medias verdades. De niño, vivieron en la comarca de Camarga, en Marsella. Ya en España, una noche, actuó en televisión el cantante francés Johnny Hallyday.