Carlos Zanón - Fauna Zanón: Fuego amigo
La Vanguardia - 08.01.2017
Fuego amigo

Nunca he entendido la simpatía de una parte de la culerada por el Athletic. Más allá de una confusa sopa de nacionalismo, carlismo, pureza y valores de ejército húsar que nadie conoció jamás. Mi mejor amigo de la infancia era del Athletic y había nacido en Melilla. Su padre, nacido en el norte de África, ya era del Bilbao porque todos los jugadores eran españoles. Vascos, le decía yo. Españoles, decía su padre. Ya sé, ya sé, no hay que mezclar política y deporte, pero el deporte es una representación de la política, a veces la cobarde, la que no nos atrevemos a formalizar y defender. De ahí algunos cánticos, algunos odios, algunas hordas rompiendo bares, algunos periodistas, gente lanzada al río o robando dinero si eres guapo, famoso y tan tonto como para no saber qué hacer con los millones que ganas. Pero repito que nunca entendí nuestra simpatía por el Athletic, como tampoco entendí la simpatía del nacionalismo catalán por el vasco.