Carlos Zanón - Fauna Zanón: Elogio de un Saltimbanqui
La Vanguardia - 23.10.2018
Elogio de un Saltimbanqui

Con una palanca en medio del escenario, cuatro artistas se turnan, saltan y se impulsan cayendo en el sitio justo. Es en el teatro municipal de Agüimes, Festival del Sur, un encuentro teatral con artistas de los tres continentes. Agüimes tiene mucho de poblado de Astérix, ya que fue la única población a la que la maquinaria franquista no consiguió prohibir su carnaval. En los peores momentos, se llegó a celebrar clandestino y en la intimidad, ese lugar donde Darth Vader hablaba catalán. Y en los mejores momentos de esos peores momentos, Agüimes les coló que aquello no era un carnaval sino unas fiestas de invierno. Uno de los artistas hace un tirabuzón y ¡zas!, aplausos. Se llama Ángelo y es italiano, de Barletta. El grupo se llama Tresperté Teatro y ha nacido en una de las tres escuelas de circo de Granada. Tienen una sofisticada y espectacular nave espacial de chiste en el escenario. Se trata de una máquina del tiempo o, matiza Ángelo, un artefacto fuera de su contexto histórico. Las lluvias han llevado el espectáculo callejero al interior del teatro pero éste luce más en los pequeños detalles si cabe. Oyes risas de críos y de mayores porque esa mezcla que es el circo –música, payasos, baile, crítica, malabares, acrobacia– que hace que mires, te asombres y te olvides en el asombro de quién eras y qué te preocupaba hace sólo unos momentos. Aún funciona ese lenguaje directo, sencillo, tensionado, medido y físico de la acrobacia, el payaso, burlarse de la gravedad y de los poderosos.