Carlos Zanón - Fauna Zanón: El odio
La Vanguardia - 26.09.2017
El odio

El problema de dejar salir al odio es que siempre te vuelve a casa demasiado tarde. Con las manos sucias y los ojos turbios. Con los bolsillos llenos de facturas que pagan siempre otros: una paliza, unos cristales rotos, una matanza. El odio alivia. El odio te libera de normas y costumbres, de construcciones intelectuales y morales. El odio se deja de componendas y acuerdos sociales y va al meollo de la cuestión: yo te odio y necesito destruirte para aliviar mi dolor. Y es que el odio es sincero. Y al igual que toda mala poesía es sincera (Wilde), todo odio tiene maldad si es sincero. Un odio mentiroso esconde el malestar ante la imposibilidad de que te quieran. Puede ser odio o no. No lo sé. Pero de todos modos, ese no es el odio al que temo. El que temo quema libros o escribe renegado a su autor al devolver el libro a la biblioteca de su pueblo.