Carlos Zanón - Fauna Zanón: El incomprensible amigo merengue
El País - 23.12.2017
El incomprensible amigo merengue

La nostalgia es un reloj tramposo pero en eso consiste parte de su encanto. Madrid-Barça. Es curioso, pienso, que recuerde más las victorias que las derrotas. Porque también me veo llorando de impotencia y rabia. Supongo que la explosión de alegría sigue siendo contagiosa mientras que la decepción o la pena van jibarizándose. Mi padre y yo sólo nos abrazábamos en los goles del Barça, ya fuera en modalidad campo o sofá. Con eso no teníamos problemas. Mi primer Madrid-Barça fue el del 0-5 pero de hecho, yo era tan pequeño que no lo debí ver pero el recuerdo me engaña y casi visualizo los goles en una tele en blanco y negro. Cuando eres crío y del Barça, cada chut, cada disparo va dirigido a una portería del Real Madrid. Es entusiasta tener un adversario tan tenaz y desesperante. Tanto que no entiendes qué se puede encontrar en ese equipo ni tan siquiera en el color blanco. Se lo preguntas a tu amigo, tu compañero merengue de la clase y nunca contesta. Él se ha preguntado lo mismo de ti y tus rayas azules y granates cientos de veces.