Carlos Zanón - Fauna Zanón: Dos señores feos
La Vanguardia - 25.03.2021
Dos señores feos

En mi barrio había un videoclub regentado por dos señores feos. Ob­jetivamente feos y nada amables. Sus rasgos eran tan parecidos que muchos clientes creían que eran hermanos. Se trataba de dos tipos que coin­cidieron en un trabajo. La empresa cerró y con la indemnización se embarcaron en aquel negocio. Eso presuponía que, en algún momento, se llevaron bien. Pero esa no era la situación cuando los ­frecuenté. Los dos señores feos apenas se hablaban y trataban de no coincidir en la misma parte del local.

Muy a menudo un cliente se dirigía a uno de los dos señores feos refiriéndose al otro como su hermano. En ese caso, el interpelado se ofendía y, de malas maneras, sacaba de su error al cliente. Siempre pensé que al señor feo en cuestión le ofendía sobremanera que esa persona le viera parecidos físicos como para creer que el otro señor feo era su hermano. Lo cómico es que les pasaba a ambos. La confusión era una herida, un insulto, porque los dos señores feos solo veían como señor feo al otro.