Carlos Zanón - Fauna Zanón: Despropósitos para Año Nuevo
La Vanguardia - 03.01.2017
Despropósitos para Año Nuevo

De las pocas ventajas de cumplir años es la desesperanza. Llegada una edad, los dolores son crónicos y nunca aprenderás inglés. Si asumes eso, puedes con el resto. Si David Bowie o Carrie Fisher mueren, millonarios y vigilados clínicamente, imagínate tú lo que vas a durar en un pasillo de urgencias de Vall d’Hebron. El dolor, la mortalidad y tu incapacidad de aprender inglés pueden ser signos de una cierta madurez zen. Es obvio que aprender ese maldito idioma me hubiera abierto muchas puertas, pero hice lo que pude, que no fue mucho. Pude sobrellevar unas firmas de Sant Jordi al lado de Philip Kerr enlazando títulos de canciones de The Clash y Elvis Costello. Cuando nos venía gente para que les firmáramos ejemplares yo soltaba “Death or glory” o “Spanish bombs” y cuando al escritor escocés se le acababa el boli: “Accidents will happen”. Él también hablaba. A sus frases cortas, yo sonreía. A las largas, meneaba la cabeza sin dejar de sonreír. Si se trataba de parrafadas, bebía con un circunspecto “My aim is true”. Intentaba no sonreír pero me hacía un lío con eso: soy de sonrisa fácil y de carcajada inusual.