Carlos Zanón - Fauna Zanón: ‘Críomonedas’
La Vanguardia - 29.09.2021
‘Críomonedas’

Con tantos adolescentes de cuarenta años no hemos dejado sitio para los niños de siete. ¿Cómo se puede ser niño sin parecerte a tu padre? ¿Qué hacer con esos regalos que te hacen los adultos para poder jugar ellos? Denos una habitación, denos un límite, denos amor y aburrimiento, señor adulto, y suelte el mando de la Play. Por fortuna, los toboganes aún son selectivos con las tallas, pero ¿por qué nos molestan tanto los niños que son niños?

Quizás el problema sea que nos recuerdan que ya no lo somos y no deberíamos serlo. Da igual las camisetas que llevemos, el jueguecito que estrenemos o las bobadas en las que nos entretengamos en nuestras camas y trabajos. Da igual que no envejezcamos, y que reclamemos dosis de atención que ya no deberíamos necesitar, no por eso somos niños. Los niños son ellos y nos molestan porque nos recuerdan que hemos de renunciar a seguir siéndolo nosotros. Es posible que si fueran más feos que nosotros o, al menos, igual de miserables, fuera más sencillo. O si tuvieran dinero para gastar y no el nuestro.