Carlos Zanón - Fauna Zanón: Buscando a ‘momentum’ desesperadamente
La Vanguardia - 10.09.2019
Buscando a ‘momentum’ desesperadamente

Darby Crash era guapo, punk e idiota. Todo en la misma e ingente proporción. Líder de The Germs, una de las mil bandas punk que a finales de los setenta proliferaron en Los Ángeles. Su verdadero nombre era el de Jan Paul Beahm pero hay que reconocer que Darby Crash molaba más. Se le presuponía talento porque decía idioteces sacadas de Nietzsche, Manson, Hitler y un poquito de Bowie que nunca está de más. Cumplía los estándares de la iglesia punk de Sid Vicious: carita niño, autolesiones, escándalos, drogas y esvásticas. Pasado el impacto inicial, nadie hacía mucho caso ni a Darby Crash y ni a los Germs. Así que al lumbreras se le ocurrió una jugada maestra para conseguir lo que Quim Torra llamaría su momentum. Planeó a los 22 añitos su propio suicidio. Un óbito bien orquestado con escenografía impecable, hotelucho en Hollywood y sobredosis de heroína. Crash postrado en la cama como todo un Luis XIV contracultural, y a modo de Cristo pagano un letrero clavado en la pared, sobre su cabeza: “Aquí yace Darby Crash”.