Carlos Zanón - Fauna Zanón: Bayern 8, Dorian Gray 2
La Vanguardia - 23.08.2020
Bayern 8, Dorian Gray 2

Dorian Gray era hermoso y eternamente joven mientras su alma, atrapada en un retrato, se volvía mezquina y envejecía. Todos los pecados que cometía Dorian Gray no se reflejaban ni en su cara ni en su cuerpo sino en ese retrato en el sótano de su mansión. Dorian Gray era un dandi inglés del siglo XIX y su vida se limitaba a ir de fiestas, enamorar señoritas y dejarse ver aquí y allá, ocioso y joven. Siempre rodeado de gente que le decían lo guapo y brillante que era. El Barça y la Catalunya que se reflejó en él para ver cómo ganar su particular Champions están en graves problemas estratégicos y propagandísticos. Ha bastado el primero en cruzarse con un equipo de verdad para que, de una patada, le hagan bajar ochos escalones hasta el sótano. Espejito, espejito…: ¿quién es ese dandi viejo, sin oficio y con deudas? No te lo vas a creer: somos nosotros.

Se quiso la independencia sin sacrificios como se quiere ganar una Liga o una Champions sin entrenar duro. Tenemos futbolistas gama alta y políticos clase alta. Caros, de diseño impecable pero no salen del aparcamiento a menos que sea para dar una vuelta al barrio y vacilar a los vecinos. No nos han servido para negociar, sudar, pactar, gestionar, perder, defender córners o salvar vidas. Unos y otros son también nuestro Dorian Gray, reflejo de cómo nos gusta vernos. Esa es la única explicación de por qué los votamos y les seguiremos votando (“Aquest any, sí”). Quizás sea la fascinación por gente que gana (mucho) dinero por (poco) trabajar, tipos gesticulantes (¡árbitro: no ha sido inhabilitación!) y luego, cuando te meten 8 o no tienes rastreadores, pones cara de perrito piloto y pides perdón en el comedor de la yaya por no saberte el poema de Nadal. Son nuestros hijos, cómo no vamos a quererlos. Seguro que ficharon y cedieron a Coutinho sin intención.