Carlos Zanón - Fauna Zanón: Aquiles
La Vanguardia - 05.06.2016
Aquiles

Dejar de detestarle. Intentarlo al menos. No despreciar su planificación de la gloria. El último penalti como descorche del quitarse la camiseta, mostrar el torso, las axilas recién depiladas, su muestrario de músculos, huesos, nervios como cables de plataforma petrolífera. Bajemos el volumen del televisor: tratemos de no condenarle. Es inútil. Me consuela que a él parece no importarle. Probablemente sabe de nuestra existencia de una manera casi utópica, algo así como una posibilidad. Los dioses griegos eran más partidarios de crear un mundo para los hombres a imagen y semejanza del divino que de compartir el suyo.