Carlos Zanón - Fauna Zanón: Anoche soñé que Torra me quería
La Vanguardia - 17.07.2020
Anoche soñé que Torra me quería

Anoche soñé que Torra me quería y fue tan hermoso. Nada más verme llegar por el camino en el que el viento abría los trigales se entornó la puerta de su finca y salió a mi encuentro. Llevaba una túnica blanca e iba despeinado, por eso el sueño parecía tan real. Soñé anoche que Torra venía hacia mí, sonriendo y abriéndome sus brazos y, al tenerme delante los cerraba y, por primera vez en mucho tiempo, me sentí que había llegado a casa. Levanté la cabeza y su semblante era tan amistoso que creí que me había confundido con otro así que le dije que venía de Barcelona. Él dijo que no importaba, que también era bienvenido. Pasó su brazo sobre mis hombros y nos dirigimos hacia su finca. Entramos.

Como suele pasar en los sueños, el escenario cambió y todo era blanco. Parecía ser un puerto como los de Piratas en el Caribe pero enseguida reconocí Cadaqués. Alguien andaba torturando canciones de John Denver. Olía a glorioso sofrito de paella. “Te estábamos esperando para echar el arroz”. Fue tan emocionante escuchar eso. Quim Torra me preguntó por cómo andaban las cosas por Barcino y alrededores, si ya la cosa estaba lo suficientemente mal como para empezar a arreglar y convertir lo que quedara y, mientras andábamos por las calles de Cadaqués –aquí el Casinet, aquí un pintor pirado, más allá la playa–, se nos ­cruzaban seres mitológicos como unicornios y rastreadores de Ferrovial.