Carlos Zanón - Fauna Zanón: Algunos hombres solos
La Vanguardia - 24.02.2019
Algunos hombres solos

Hoy el mástil de la plaza Colón no tiene bandera, el Atleti ganó a la Juve y Cristiano la volvió a montar. Te dejas caer desde Serrano a Génova, hay una cabeza de Plensa encima del Teatro Fernán Gómez, un quiosco y un banco donde dos abuelas andan haciendo bufandas con agujas de punto e hilo amarillo. A escasos metros de ellas policías, policías y más policías guapos, jóvenes y bordes o quizás sólo poco amables. O ni eso, un poli es un poli y siempre está a la defensiva, arqueado el lomo como un gato mirándote cómo de llena llevas el agua hirviendo en esa palangana. Y es que un policía no se relaja jamás. Siempre anda sospechando de usted, señor despistado, terrorista, asesino, maltratador, turista.

Todos los policías se parecen entre sí del mismo modo que todas las familias felices y las bufandas amarillas. Las señoras que hacen punto con el objeto de hacerlas protestan por los presos. También andan tensionadas. Hacer una bufanda es tener una misión. Y si tienes una misión o una bufanda, tu vida parece tener sentido y pertenecer a algo y ver sólo TV3 y olvidar que votamos a Pujol tantas veces como se presentó. Y es que en este país los reyes nunca perdieron la cabeza, los dictadores se murieron en su cama y las bicicletas se suben a las aceras.