Carlos Zanón - Fauna Zanón: Aborigen en habitación alquilada
El País - 05.08.2018
Aborigen en habitación alquilada

Cuatro de la madrugada. Un ventilador, tan potente como ruidoso, está a un lado de la cama. Hace lo que puede en esta noche de agosto. Repito habitación Airbnb, en pleno centro de Barcelona, Barri Gòtic. A nueve paradas de metro de mi casa con aire acondicionado. Es raro sentirse como un prófugo, un turista marciano, un señor raro en tu propia ciudad. A unos metros, en el balcón que se abre a la plaza Traginers, un joven que no conozco de nada está fumando. Es o interpreta el papel de quién vive aquí habitualmente. Desde Airbnb (acrónimo de colchón hinchable y desayuno: airbed and breakfast) se insiste en la idea de ciudadanos que quieren compartir su alojamiento ante la opinión pública y los consistorios municipales que le exigen transparencia, legalizar su oferta y no herir de muerte a determinados barrios. A los pies del joven, hay un perro, creo que un galgo pero ya se sabe: de noche todos los perros son galgos. En el balcón, una bandera de Polonia. Las llaves me las dio una simpática chica de esa nacionalidad que, como los camellos en las viejas canciones de Lou Reed, llegó tarde a la cita. 45 minutos para ser precisos.